Aportes millonarios a empresas de consorcios de riego

(ADN).- El gobierno otorgó aportes no reintegrables a empresas de consorcios de riego que se dedican a la prestación de servicios y la ejecución de las obras para la operación, conservación, mantenimiento y administración del sistema de riego y drenaje. El objetivo: financiar el déficit. Son más de 37 millones de pesos.

El sistema está tercerizado. A partir del año 1992, luego de la transferencia a la Provincia de los sistemas de riego y drenaje que operaba la empresa dependiente del Estado Nacional Agua y Energía Eléctrica S. E., la decisión fue ir delegando a los Consorcios de Riego la prestación del servicio en las distintas áreas de la Provincia. Fue así que los mismos productores, usuarios del agua pública, fueron organizándose bajo la figura legal de Consorcios, que constituyen entes públicos no estatales que funcionan bajo la supervisión del DPA.

Pero evidentemente, la organización o el sistema no funciona. Ya el año pasado, en mayo, el gobierno rionegrino decidió entregar cerca de 80 millones de pesos a todos los consorcios «como aporte ante la grave situación económica que atraviesan».

Ahora, de acuerdo al Boletín Oficial publicado el 31 de diciembre, se emitieron los decretos 309; 310; y 311 que establecen otorgar, a través del Departamento Provincial de Aguas, aportes no reintegrables a tres de los consorcios:

-Salto Andersen de Riego y Drenaje ($ 11.003.890,00.-)

-Consorcio de Segundo Grado Isla Choele Choel ($ 3.915.074,86.-)

-Riego y Drenaje del Valle Inferior del Río Negro ($ 22.198.504,90.-)

Los consorcios se han convertido en compañías. Por caso, el portal de Salto Andersen, indica que además prestar el de servicio de riego, «nuestra empresa ofrece para la venta: Caños de hormigón armado de 50 cm, 60 cm y 80 cm de diámetro. Y alquiler de retroexcavadora Hyundai para realizar trabajos de sacado de plantas, ejecución de drenajes, limpieza de canales y fabricación de reservorios».

Sin embargo, son estructuras deficitarias.

El superintendente del Departamento Provincial de Aguas (DPA), Fernando Curetti, fundamentó (en diálogo con el diario Río Negro en mayo) que la ayuda es como consecuencia de un “decrecimiento” de la recaudación de esas entidades a raíz de la “complejidad” que vive el sector frutícola.

La decisión, según el funcionario, se tomó luego de una serie de reuniones mantenidas con sus representantes en los que se acordó un plan de trabajo conjunto para sostener el funcionamiento, mantenimiento y el cronograma de pago de sueldos a los empleados.

Curetti observó que se debe tomar en cuenta que a la baja de recaudación se le suma que también incide el corte del servicio de riego, con lo cual “se quedan sin efectivo, y recién lo retoman cuando se vuelve a brindar el suministro de agua para la producción”, unos meses después.