Observar esquemas de vacunación de sarampión

(ADN).- El Ministerio de Salud de Río Negro recomienda que los niños completen sus esquemas de vacunación y que ante cualquier duda consulten en el hospital más cercano. El mensaje refiere a la confirmación de un caso de sarampión en una beba de ocho meses, en Buenos Aires.

El sarampión es causado por un virus que puede propagarse fácilmente por el aire cuando una persona infectada estornuda o tose. También se puede transmitir por contacto directo con secreciones de la nariz o la boca de una persona infectada.

Para prevenir la enfermedad, el Calendario Nacional de Vacunación contempla la aplicación de la vacuna según el siguiente esquema:

Una dosis al año de vida; un refuerzo durante el ingreso escolar (5 ó 6 años) de vacuna triple viral; todas las personas deben contar con dos dosis de la vacuna doble y/o triple viral.

La vacunación es gratuita en todos los centros de vacunación y hospitales públicos del país.

En el caso de que surja una nueva campaña de vacunación que ofrezca una dosis extra es muy importante adherirse para mantener altas las defensas contra esta enfermedad.

Sarampión

Se trata de una enfermedad viral aguda, potencialmente grave, transmisible y extremadamente contagiosa.

Las manifestaciones clínicas son: fiebre, conjuntivitis, coriza, tos (triple catarro), enantema típico (manchas de Koplik) pero que no está presente en todos los casos, y erupción generalizada centrífuga con espacios de piel sana (exantema morbiliforme) que comienza en la cara y luego desciende al tronco y miembros.

Las complicaciones pueden ser por el mismo virus o por una sobreinfección bacteriana, e incluyen diarrea, otitis media, neumonía (es la causa más frecuente de muerte) y meningoencefalitis.

El agente etiológico es el virus del sarampión, que pertenece a la familia de los Paramyxovirus, género Morbilivirus. El único reservorio es el ser humano.

El modo de transmisión es fundamentalmente de persona a persona, por diseminación de gotitas a través del aire. La presencia de aerosoles permite la transmisión aérea en lugares cerrados (consultorios e internaciones) hasta dos horas después.

El período de incubación es de 10 días (7 a 18), desde la exposición hasta el comienzo de la fiebre, y 14 días hasta el inicio de la erupción.

No hay un tratamiento específico, pero puede prevenirse con la vacunación oportuna de la población susceptible. Aislamiento: los niños no deben asistir a la escuela hasta una semana después que apareció la erupción. En los hospitales, el aislamiento respiratorio debe ser estricto.