Renuncia de cirujanos en Bariloche deriva en un conflicto médico

La renuncia de 22 cirujanos a las prestaciones del Ipross en Bariloche, tuvo como primera consecuencia que la Asociación de Cirujanos de la ciudad andina pedirá a la entidad nacional que los nuclea que se declare a Bariloche «zona de conflicto», que implicaría que ningún cirujano puede llegar a la zona a cubrir las vacantes médicas.

Por su parte el presidente del IPROSS, Claudio Di Tella, explicó que “esta situación surge de los conflictos entre la Comisión Directiva del Colegio Médico Bariloche y la Asociación de Cirujanos, y al tener el Colegio una relación contractual con la Obra Social, son los encargados de dar respuesta ante tal circunstancia”.

A su vez, las cirujias programas en Bariloche son derivadas a centros asistenciales de ciudades del Alto Valle provincial y las urgencias en el Hospital Carrillo. Asimismo, la obra social rionegrina analiza la posibilidad de reducir los costos estipulados para prácticas quirúrgicas de la cápita acordada, en tanto el Colegio no resuelva dicho conflicto, sustituyendo las bajas y garantizando la atención correspondiente hacia los afiliados.

El miércoles pasado 22 cirujanos generales de Bariloche, pertenecientes al Colegio Médico de la ciudad, renunciaron a prestar servicios al IPROSS, que derivó en la situación actual de los afiliados a la obra social y que generó un conflicto médico que tiene ahora como mayor condimento en las declaraciones del titular de la Asociación de Cirujanos de Bariloche, Guido Iglesias, que pidió declarar a la ciudad como «zona de conflicto», que entre otras cosas impude la llegada de cirujanos que vengan a cubrir esta falencia.