Presupuesto: cómo votaron y qué dijeron los rionegrinos?

(ADN).- Los senadores por Río Negro votaron en forma diferente el proyecto de Presupuesto Nacional 2019. Silvina García Larraburu y Magdalena Odarda -tal como lo había adelantado- lo rechazaron. En cambio, Miguel Pichetto -aunque con críticas- votó a favor.

Al jefe del bloque del PJ, su postura cerrada en favor de la aprobación, le costó una rebelión interna (dos senadores dejaron la bancada) que tendrá consecuencias políticas futuras, porque sus integrantes indicaron que pondrán en consideración la presidencia.

“Como rionegrina me resulta imposible acompañar este Presupuesto” aseguró García Larraburu (FPV), porque “atenta contra el federalismo y profundiza el ajuste en áreas como la salud, educación ciencia y tecnología, y nada tiene que ver con los problemas que tiene el pueblo, sino que expresa la necesidad del Gobierno nacional de cumplir con el FMI”, explicó.

La senadora, a través de una serie de cuadros, mostró las diferencias en la inversión proyectada en obras para la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, en comparación con el resto del país.

Odarda
“Este presupuesto significa avalar el acuerdo con el Fondo, darle un viso de legalidad de quienes son elegidos por el pueblo, a este acuerdo que profundiza el ajuste sobre todos los argentinos” sostuvo Magdalena Odarda (RIO), y aseguró que “sacrifica a los trabajadores, los jubilados y los niños” y que “prioriza el enriquecimiento de los amigos de la minería contaminante, de los banco y las empresas de energía”.

La senadora hizo referencia a los despidos de 19 brigadistas de Bariloche, y señaló: “en Río Negro hay 13 jardines de infantes frenados por el gobierno nacional, se frenó la obra pública”, mencionó el atraso en las rutas 22 y 151, denunció que la fruticultura “no ha recibido un solo peso en este Presupuesto”. En ese sentido, indicó que la producción de manzanas y peras tiene “la presión tributaria más alta de la historia”, se “se perdieron más de 6 mil hectáreas de producción en los últimos años”. “Estamos importando manzanas de Chile”, enfatizó.

Pichetto
“Estamos creando nuevos impuestos que pagan fundamentalmente los empresarios y la clase media” cuestionó el senador, y aclaró que la ley de Bienes Personales no lo satisface. “Pero bueno, esta es la realidad en el marco de esta crisis en la que todo voló por el aire”, se resignó.

Pichetto sostuvo que “hay dos mociones: votar este Presupuesto”, al que calificó como “malo”, o “votar en contra”, cosa que consideró “una muy mala señal en términos internacionales”, pero aclaró que eso pone en marcha la ley de administración financiera y obliga a reconducir el presupuesto 2018, que tenía valores que “no existen más”, implicando eso un gran poder “discrecional” para el Gobierno.

“No votar el Presupuesto no cambia el plan económico, ni lo malo del plan económico”, apuntó. Insistió con la necesidad de “una convocatoria nacional, de políticas de Estado”, recordó que viene pidiéndolo desde el principio de este Gobierno.

El senador aseguró que “este es un presupuesto de crisis”, y recordó el Presupuesto que no le votaron al gobierno kirchnerista en 2011, lo que llevó a reconducir el Presupuesto anterior.

Promediando su discurso, Pichetto alertó sobre el gasto público en la Argentina, y habló luego sobre el gasto en seguridad. “Es un tema que preocupa”, señaló, para volver sobre el tema de los inmigrantes que delinquen. “El ingreso en la estructura urbana de la ciudad flexibiliza relaciones laborales, que debería estar preocupando mucho a los sindicatos donde no hay trabajadores argentinos”, destacó, remarcando que “está flexibilizándose el trabajo sin que nadie lo diga”.

“A este Presupuesto hay que votarlo”, insistió sobre el final, destacando que esto agregará confianza a un país calificado como “incumplidor”, y recordó que la Argentina cayó 8 veces en default. Calificó el endeudamiento argentino como “temerario”, y se quejó porque el Gobierno “destruye la política, la desprecia”.

Confirmó el acompañamiento al Presupuesto, porque “es un mal menor” y destacó que “la existencia misma del Congreso tiene que ver con esta ley, con hablar con la verdad. Este ajuste tan mencionado ya ocurrió, no tanto en este Presupuesto, ocurrió con la devaluación, con el impacto en los salarios. No votamos, el plan sigue vigente, aumentamos la discrecionalidad”.