Dólar alto: turismo feliz, pero advierten por costo argentino

Para referentes del sector, el valor actual de la divisa frente al peso “está actualizado”. Aseguran que es una buena noticia para el turismo receptivo y el interno. Aunque sostienen que no debe trasladarse a los precios.

«En Iguazú están felices con este tipo de cambio. No entiendo -me decían- por qué se preocupan, para nosotros es lo mejor que nos puede pasar en el mundo», afirmó el pasado viernes el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich. Y es cierto. El turismo recibió como una buena noticia la suba del dólar, que puso a la divisa estadounidense en un valor en torno de los $25. Es que esperan que la devaluación le dé mayor impulso al turismo receptivo y empuje a los argentinos a volcarse más por los destinos dentro del país. Sin embargo, advierten que el impacto será efectivo siempre y cuando no haya traslado a los precios internos.

«Lo que veníamos planteando es que el dólar estaba atrasado y eso impactaba negativamente en el turismo, porque con un dólar atrasado como estaba, todo el mundo se va afuera. La Argentina era comparativamente muy cara con respecto al resto de los países de la región y con otros destinos», sostiene Aldo Elías, presidente de la Cámara Argentina de Turismo (CAT) en diálogo con Ámbito Biz. Y agrega: «Esta corrección no es que va a beneficiar al turismo, sino que va a dejar de perjudicarlo».

Impasse
El cimbronazo cambiario de las últimas semanas, que generó una devaluación del 20% del peso, provocó en el turismo un parate en las consultas y las contrataciones de paquetes, pasajes, y demás servicios. La coincidencia con el Hot Sale moderó el impacto, aunque no totalmente. De hecho, la empresa Ingenico ePayments informó que la categoría Travel (que incluye aerolíneas, agencias de viajes, cruceros y hoteles) en el consolidado de los tres días del evento «ha generado un 11% menos de transacciones que el año pasado». A nivel facturación, incluso, no fue la primera de las categorías: pasajes fue segunda y hoteles cuarta, según el relevamiento de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE). «Hubo un buen desempeño de la industria y poca variación interanual», consideró Gustavo Sambucetti, director Institucional de la entidad.

«Generalmente cuando suceden este tipo de escaladas del dólar el efecto inmediato es un impasse. El cliente quiere saber cuánto le va a terminar costando. Esto se acomoda en la medida en que se establece un equilibrio en el tipo de cambio», opina Fabricio Di Giambattista, presidente de la Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo (FAEVYT). Martín Romano, country manager de Atrápalo, va en la misma línea: «La suba del tipo de cambio no nos perjudicó mucho, justo estaba el Hot Sale y las ventas fueron buenas. Desde ya no es bueno que el dólar esté tan volátil de un día para otro porque ahí puede perjudicar. Cuando se estabilice no va a pasar nada».

Ahora que el dólar parece haber encontrado ese punto de equilibrio cerca de los $25 -aunque manteniendo el sistema de flotación- en el sector esperan recuperar los niveles previos a la corrida, aunque con posibles cambios en las elecciones de los turistas locales. «Cuando se estabiliza el tipo de cambio vuelven las consultas, después obviamente hay gente que tiene que cambiar de destino u optar por otras opciones por una cuestión de precio», explica Di Giambattista. Esto puede observarse, por ejemplo, en los resultados del metabuscar Viajala durante el Hot Sale: de la comparación entre 2017 y 2018 surge que ganaron terreno los destinos nacionales, mientras que cayeron Miami y Cancún. «Con respecto al alza del dólar, lógicamente los precios se modificaron, aunque algunos destinos tales como Río de Janeiro, Santiago de Chile, Florianópolis, Sudáfrica y destinos nacionales, siguen estando a buen precio en pesos. Es decir que, en algunos casos, sí ha afectado el aumento del dólar en los precios de pasajes en pesos, aunque algunos destinos han mantenido un buen costo en pesos», añade Julián Garfinkel, cofundador de Turismocity.

Extranjeros y el costo argentino
Para Elías, el dólar alto «mejora sin dudas la perspectiva para el turismo receptivo, en tanto y en cuanto la conducta de los argentinos no termine mandando a los precios esta devaluación», algo advierte aún no ocurrió. Al tiempo que destaca que para el sector no es sólo el tipo de cambio lo que lo ayuda, sino «un combo» de medidas, que incluyen la devolución de impuestos a los extranjeros y la tan anunciada «revolución de los aviones» que está llegando de la mano de las aerolíneas low cost. Di Giambattista aporta: «El cambio en el valor del dólar a largo plazo es bueno para el turismo receptivo. El problema argentino es que se traslada a los precios internos, que no debería ocurrir; es un fenómeno muy argentino». Y coincide en que «en lo que hay trabajar, y creo que el Gobierno está interesado en hacerlo, es en hay que bajar los costos internos». Ambos referentes minimizan la posibilidad de que se aplique un tipo de cambio desdoblado -rumor que corrió en las últimos días- para desalentar que los argentinos viajen al exterior, y además creen que eso sería un error. Y creen que el valor actual del dólar está «actualizado», por lo que no debería ir más allá -ni menos- de su cotización actual.

(Fuente: ámbito.com)