Cuestiones que quedaron truncas ● Bloque Progresista CC-ARI RN

La última reforma de nuestra Constitución Nacional, incorporó con suprema jerarquía diversos Tratados Internacionales de Derechos Humanos que contemplan el principio de igualdad, entre ellos, se otorgó máxima jerarquía normativa a la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer que determina en su art. 7°;

“Los Estados Partes tomarán todas las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra la mujer en la vida política y pública del país y, en particular, garantizando, en igualdad de condiciones con los hombres el derecho a: a) Votar en todas las elecciones y referéndums públicos y ser elegibles para todos los organismos cuyos miembros sean objeto de elecciones públicas; b) Participar en la formulación de las políticas gubernamentales y en la ejecución de éstas, y ocupar cargos públicos y ejercer todas las funciones públicas en todos los planos gubernamentales; c) Participar en organizaciones y asociaciones no gubernamentales que se ocupen de la vida pública y política del país”.

 

Algunas Constituciones provinciales modernas, modificaron sus textos, asegurando la igualdad de ambos géneros en el ámbito público como en el privado.

De las veintitrés (23) provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en la actualidad sólo unas pocas no tienen miembros mujeres en sus máximos tribunales locales; ellas son la provincia de Río Negro, Chubut, Corrientes, Formosa, La Rioja, San Juan y Santiago del Estero.

Por todo esto, y a fin de fortalecer el principio de igualdad de género, propuse una modificación a la ley provincial 2430 Orgánica del Poder Judicial, de forma tal de asegurar la igualdad de géneros en el máximo órgano de la estructura judicial y aumentar el número de integrantes del Superior Tribunal de Justicia a cinco (5).

En la sesión legislativa de octubre pasado, desafortunadamente, no resultó aprobado el proyecto de ley del Poder Ejecutivo que al igual que el de mi autoría,  aumentaba el número de integrantes del Superior Tribunal y sumaba el género femenino.

El rechazo de esta ley es un retroceso institucional que quitó la posibilidad de incorporación de la mujer en este ámbito, y además, la posibilidad de que cada circunscripción quedase representada con un miembro para volver más eficiente la administración de justicia provincial. Si bien es cierto que serian numerosos los cargos que debieran cubrirse, al rechazar este proyecto, cualquier modificación queda a merced de la voluntad política del gobierno.

Para peor, un proyecto interesante y esperado hace algunos años como el presentado, quedó enredado en una disputa de poder en la que se volvieron inconsistentes todos los argumentos en contra. Lamentablemente, la lucha intestina del gobierno produjo, en este caso preciso, un perjuicio importante a ciudades como Cipolletti, Fernández Oro, Catriel, Cinco Saltos, Cmte. Cordero y Campo Grande, pues la representatividad de la cuarta circunscripción judicial, quedó trunca.

Es importante destacar que, en relación a la participación igualitaria de la mujer en el ámbito judicial, si bien gran parte de la matricula de abogados la componen mujeres, NINGUNA ha podido acceder al más alto tribunal.

Aunque circula el comentario que el lugar del Dr. Victor Sodero Nievas podría ser ocupado por una mujer, cierto es que al no estar establecido a través de una ley, este lugar quedará supeditado a la voluntad y generosidad de los hombres que decidan ceder un espacio cuando, al igual que la ley de equivalencia de género, la presencia de ambos en el mayor órgano judicial, debiera ser un imperativo legal.

El llamado efecto del “techo de cristal” o toda suerte de impedimentos generados por el propio sistema, han imposibilitado el acceso de la mujer a lugares jerárquicos, en este caso, dentro del Poder Judicial. La ley propuesta significaba un cambio muy positivo en la calidad institucional, no solo porque es justo garantizar su acceso en paridad con el hombre, sino además porque la mirada femenina es y será importante a la hora de analizar y definir situaciones de toda índole.

Es lamentable que ocurran hechos como éste. Solo queda esperar que estas actitudes confrontativas entre sectores del mismo gobierno provincial, no sigan complicando la vida política y la calidad institucional por la que trabajamos, y que merece tener todo ciudadano rionegrino.

 

BLOQUE PROGRESISTA CC-ARI RN

 

 

Título original: » LA CUESTION DE GENERO y LA REPRESENTATIVIDAD DE LA CUARTA CIRCUNSCRIPICON  QUEDARON TRUNCAS »